El día de ayer, terminé de ver el tercer capítulo de los tres que conforman la primera temporada de una serie que tiene una compilación de buenas críticas esparcidas por toda la red. Sherlock es la nueva adaptación del personaje literario creador en 1887 por Sir Arthur Conan Doyle, así es, el detective ficticio más famoso de la historia (con perdón de Batman).
Ésta nueva adaptación para la televisión inglesa nos presenta a los icónicos personajes en la actualidad, Benedict Cumberbatch es el encargado de interpretar de forma grandiosa al célebre detective y Martin Freeman, es decir el mismísimo Bilbo Baggins (o Bolsón si lo prefieren) en la próxima Trilogía del Hobbit, al no menos renombrado Dr. John Watson. Dichos actores logran una química excelente en pantalla, a la par de la del conocido Dr. House y su amigo Wilson, los cuales por cierto están basados en no otros que Sherlock Holmes y Watson.









